lunes, 19 de mayo de 2008

A falta de pan, buenas son las tortas

"Iron Man", para los que no sepáis inglés, significa "Más chulo (Iron) que un ocho (Man)", y es una película que va de cómo Robert Downey Jr. Intenta molar más que nadie, y al final lo consigue. Y de cómo luego hará otra película para molar más todavía.

Y a mí no me engañan. Al final no se enrolla con Gwyneth Paltrow, porque Pepper Potts, en realidad, es Alfred. Su maquillaje defectuoso lo delata: el tinte destiñe, y pasa de rubia a pelirroja, y las pecas aparecen y desaparecen como fuegos fatuos. Oh, Alfred, ¿por qué traicionar a tu amo? Bruce Wayne es un niñato estúpido, pero abandonarle para limpiarle las caquitas a otro niñato estúpido no es la solución, créeme.


¿A quién pretenden engañar?

Filacterias

del DRAE:

intríngulis
.

(De or. inc.).

1. m. Dificultad o complicación de algo.

2. m. coloq. Intención solapada o razón oculta que se entrevé o supone en una persona o en una acción.





1 comentario:

Guillem dijo...

Hummmm...

No, no me encaja, lo siento.

Siendo yo mismo un espectador de la película del Republicano de Hierro, debo discrepar.

Tu teoría cojea, querida, y nunca mejor dicho. Porque considero improbable, si no inconsecuente, que Alfred cuente entre sus muchos y variados talentos mayordomiles el correr con tacones de aguja por una plataforma llena de agujeros (Habilidad ésta claramente superheroica y restringida solo a unos pocos y muy entrenados drag queens), como hace la señorita Bote de Pimienta en la última e hilarante escena final de la película.

Sobre el misterio del siempre cambiante color del pelo y la piel de Pimienta, me inclino por la mucho más lógica pero menos interesante teoría del tinte defectuoso. Y es que Tony Stark tiene cara de ser muy tacaño (sólo hace falta fijare en los detalles: como el hecho de que, siendo inmensamente rico, coma en Burguer King como un teenager cualquier y no en el Bulli como sería de proceder).

Por eso la señora con nombre de especia tiene que alargar su magro sueldo como puede, por ejemplo comprándose el tinte y el champú de marca Caprabo.

Es... ¡impepinable!